el locutor profesional

Definiendo al Locutor Profesional

Para tratar de comprender desde el inicio un concepto o un término no hay nada mejor que acudir a un buen diccionario. La Real Academia Española define el significado de la palabra: Locutor, como aquella persona que tiene por oficio hablar por radio o televisión para dar noticias, presentar programas, etc.

Y en cuanto al adjetivo: Profesional.
Dicho de una persona: Que ejerce su profesión con capacidad y aplicación relevantes.

Siempre ha sido un tema de discusión la profesionalización de los locutores de la radio y televisión. El mercado de trabajo aunque es amplio, carece de competitividad puesto que en las ciudades pequeñas y medianas las plazas de trabajo que existen para trabajar como locutor no son bien pagadas.

La formación de un locutor profesional anteriormente estaba basada en los principios, valores, misión y visión de un medio de comunicación. Estos preceptos son: Informar, entretener y educar.

Informar

Esto implicaba que un locutor debería estar preparado para informar de una forma adecuada el diario acontecer en nuestra sociedad. Para ello se requería cierto nivel de educación para entender el contexto de las reglas que rigen la convivencia entre los indivuduos (derechos, libertades y limitaciones). Al mismo tiempo era necesario un criterio maduro y buen juicio para poder comunicar una noticia de forma objetiva. Informar los hechos, los datos duros, sin vertir en la información una opinión o creencia de carácter personal.

Entretener

Sin llegar necesariamente al nivel de locutores legendarios en el terreno del entretenimiento como lo fueron en su momento Paco Malgesto o Johnny Carson. Eran requisitos importantes tener un don de gentes muy especial, perspicacia y grandes dosis de buen humor.

Educar

Esta es la labor más noble e históricamente la más descuidada en todo medio de comunicación. El impacto que han llegado a tener los medios de comunicación en el mundo es conocido por todos. Como herramienta educativa los medios pudieron haber tenido un impacto social mucho mayor, más allá del simple hecho de tratar de informar la noticia a medias y muchas veces a conveniencia de terceros.

Pocos han sido los programas educativos y los que hay o ha habido son destinados a horarios poco propicios para el radioescucha (la noche o madrugada).

No fue sino hasta la llegada de canales como Discovery Channel, History Channel o Animal Planet que con una visión distinta y fresca de hacer las cosas, cautivaron el interés de las audiencias por su forma brillante de comunicar la cultura de una forma entretenida.

En lo que respecta al locutor profesional, se requería de un verdadero espíritu altruista. Un compromiso con la labor social para ayudar al prójimo a encontrar el camino hacia una vida mejor comunicándole información de calidad.

Una evolución constante

Con el nacimiento de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, muchos apostábamos a que en el corto y mediano plazo ante las cámaras y micrófonos de los medios de comunicación contaríamos con locutores mejor preparados, comprometidos con la profesión y dispuestos a defender a capa y espada un código de ética. Esto aún está por verse.

Te sorprenderá saber (pero quizás ya lo sospechabas), que la gran mayoría de los locutores en nuestro país no cuentan con un título de nivel licenciatura ni con el Certificado de Aptitud Como Locutor que era un requisito obligatorio hasta princios de febrero del 2016.

El Diario Oficial de la Federación publicó el lunes 8 de febrero de 2016, un Decreto para la reforma de diversas disposiciones del Reglamento Interior de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

En dicho decreto, se derogó la atribución de la Dirección General de Televisión Educativa (DGTVE) para: “Expedir licencias de locutores, cronistas y comentaristas de la radio y televisión”.

Hasta antes de dicha reforma, la Ley Federal de Radio y Televisión en su Título Cuarto, Capítulo Quinto, artículo 84, establecía que: “en las transmisiones de las difusoras solamente podrán laborar los locutores que cuenten con certificado de aptitud”.

Por estos motivos, la profesionalización del locutor hoy depende exclusivamente de quién practica la locución o de quien aspira a ejercerla.

El campo laboral

Existen muchas áreas y nichos en las que un locutor puede desarrollarse profesionalmente. Entre las más importantes se encuentran:

La locución en radio y televisión.

Periodismo / Noticieros
Cronista deportivo
Programas de concursos
Programas de revista
Programas especializados
Programas de entrevistas
Reality Shows
Espectáculos
Cultura
Moda

La locución comercial

Spots de radio y televisión
Doblaje
Documentales
Podcasts
Locución corporativa
Locución para la Web

La principal diferencia entre el primer bloque y el segundo, es que para desempeñarse en el primero se debe solicitar un empleo. Tener un empleo tiene sus ventajas y desventajas. La ventaja es que se tiene un sueldo seguro al mes y algunas prestaciones o beneficios como son el Seguro Social y el ahorro para el retiro.

Las desventajas son tener un sueldo con un tope, no disponer del tiempo cuando se desea y muchas veces tener que trabajar horas extras y turnos de emergencia para lograr mayores ingresos.

El “Freelance”

En la locución comercial el locutor cuenta con una gran libertad para establecer sus horarios de trabajo. La mayoría de los locutores que se dedican exclusivamente a la locución comercial son conocidos como “Freelancers”. Su relación de trabajo no gira en torno a una sola empresa. El locutor freelance desarrolla una cartera de clientes entre los que se encuentran empresas productoras, estudios de grabación, agencias de publicidad etc.

La remuneración económica suele ser mucho mejor porque si la cartera de clientes es amplia y es solicitado con frecuencia, realmente el límite de sus ingresos lo establece el número de horas al día que esté dispuesto a trabajar.

La locución comercial es una disciplina distinta a la del locutor de medios. El locutor comercial en mayor o menor medida interpreta un papel, un estado de ánimo o trata de transmitir una emoción que se asocia a la venta de un producto o servicio. Cada proyecto es distinto y cada uno tiene sus particularidades.

El locutor del “día a día”, por llamarlo de alguna forma para diferenciarlo, tiene una continuidad en su labor. Conecta con el día de ayer y trata de pintar un panorama para el futuro. Crea una relación íntima con su audiencia y se convierte en un amigo y un modelo a seguir. Algo que no sucede con frecuencia con el locutor exclusivamente comercial.

Elegir un campo de acción depende básicamente de los intereses particulares del locutor. Si eres amante de los deportes profesionales desarrollarte en el nicho deportivo te vendrá como anillo al dedo. No te costará demasiado trabajo especializarte en el tema y disfrutarás inmensamente tu trabajo. Es más, podrás llegar a creer que es el mejor trabajo sobre el planeta (y probablemente lo sea).

¿Qué se necesita para llegar a ser un buen locutor?

Esta es la pregunta más frecuente entre quienes inician su camino en esta apasionante profesión. La respuesta es la misma para la profesión de que se trate.

¿Qué se necesita para ser un buen médico, abogado, electricista, mecánico o dentista? Si bien algunas de estas profesiones requieren de más años de estudios que otras, los cimientos comparten elementos comunes:

1. Compromiso
2. Educación
3. Ética / Responsabilidad
4. Pasión
5. Dedicación
6. Mucha práctica
7. Un sello o estilo propio
8. Y claro, algo de talento.

Lo que sí podemos dejar en claro es que el locutor de medios en gran medida es una persona que llena una necesidad al estar ante un micrófono o una cámara; una necesidad de comunicar. Este tipo de locutor por lo general tiene algo que decir, algo que expresar y considera que lo que dice es importante y por eso vale la pena ser escuchado.

El locutor comercial es más bien un emprendedor que trata de construir un negocio alrededor de un producto: su voz. Su relación gira en torno a sus clientes y busca satisfacerlos al ofrecer un producto de calidad.

La locución profesional representa un gran abanico de posibilidades y retos que nos permiten crecer de manera personal y profesional. Como comunicadores tenemos la increíble oportunidad de ser escuchados día con día; contamos con el gran privilegio y la bendición de recibir la atención de la gente. Aprovechemos esta gran oportunidad para aportar nuestro granito de arena y seguir construyendo un mejor futuro para las próximas generaciones, una palabra a la vez.